Una Actitud de Gratitud

Cómo no agradecer por esta puesta de sol y como las pirámides de bambú se ven hermosamente negras a contraluz
Cómo no agradecer por esta puesta de sol y como las pirámides de bambú se ven hermosamente negras a contraluz

No sé tú, pero me es mucho más fácil encontrar algo negativo de qué quejarme que encontrar algo positivo por el cual dar gracias. ¿Será que la negatividad requiere menos energía? ¿Menos agudeza mental? No sé, pero definitivamente me lleva a un bajón, y me llevo a los que me rodean a ese hoyo oscuro.

Soy de esas personas que lo analiza todo, que toma algo que la tiene preocupada y lo piensa… y lo piensa… Y lo típico es que pienso algo desde un punto de vista negativo; rumeo y me preocupo, imagino el peor resultado posible, me estreso, me pongo ansiosa, me da insomnio y me pongo irritable. Miro las circunstancias desde un punto de vista del vaso mitad vacío en vez del vaso mitad lleno o incluso rebosante. Y regresa la depresión, la fatiga crónica, la ansiedad constante. Mi calidad de vida baja drásticamente gracias a este pésimo hábito de la negatividad.

Recuerdo que en agosto del 2012, cuando recién comenzaba mi proceso de descubrir la salud mediante un estilo de vida Paleo, me encontré con un artículo en el blog de Diane Sanfilippo (autora de Practical Paleo) a cerca de la importancia de tener una actitud de gratitud. Esos párrafos me ayudaron a darme cuenta de cuánto necesitaba cambiar mi forma de ver la vida. Creo que en ese entonces, Diane escribía un artículo los lunes, el día de la semana que pesimísticamente esperamos con terror y temblor, y el artículo del día lunes iba centrado en buscar lo positivo y lo hermoso, el gozo y la belleza en cada momento. Astuta la mujer. Qué mejor que comenzar la semana con una sonrisa en los labios y con los ojos enfocados en lo bueno que nos toca vivir.

Estas flores me traen tantos recuerdos de mi niñez. No podía bañarme en la mini piscina y jugar a ser una sirena si no tenía un cosmos en el pelo. Sin cosmos, no podía ser sirena. Así de sencillo.
Estas flores me traen tantos recuerdos de mi niñez. No podía bañarme en la mini piscina y jugar a ser una sirena si no tenía un cosmos en el pelo. Sin cosmos, no podía ser sirena. Así de sencillo.

DIALOGO INTERNO

No sé si te has dado cuenta pero la gran mayoría de las personas, sino todas, tenemos un diálogo interno. Siempre nos estamos hablando hacia nuestros adentros – que cómo debí haberle respondido a tal persona cuando me dijo tal o cual cosa, que cómo me siento, que tengo sueño, que hace calor., qué quiso decir tal persona cuando me dijo lo que me dijo… tal vez me estaba insultando… ¡oh! ¡Qué persona más horrible! Vivimos hablándonos a nosotros mismos, y en muchos casos, el tono de nuestro diálogo interno es negativo. Simplemente por hábito. Nadie nos dijo que nuestra reflexión mental sobre lo que está ocurriendo debía ser negativa. Según yo, hemos sido socialmente acondicionados a creer inconscientemente que la negatividad requiere menos energía que ser positivo. Y creo que en realidad no es así.

En los años en que mi rostro casi siempre llevaba una expresión de pena o “rabia contra el mundo” y mi respuesta infalible a la pregunta, “¿cómo estás?” era “cansada”, mi diálogo interno era… deprimente. Iba algo así: “estoy TAN cansada”; “ya no puedo más”; “quiero irme a casa”; “no quiero más”.

la delicadeza escondida de la naturaleza
la delicadeza escondida de la naturaleza

TU ESTADO MENTAL ES TU REALIDAD

La mente es una herramienta poderosa: lo que es una realidad en tu mente es tu realidad, y si te repites una frase negativa constantemente, lo que has declarado será tu realidad. De tanto decirme hacia mis adentros que estaba cansada, estaba cada día más exhausta y harta de mi vida. Mientras más decía que ya no podía más, menos ganas tenía de seguir adelante. Cuanto más repetía que quería regresar a Chile (en ese entonces vivía en Canadá), más me distanciaba emocionalmente del bello país en el que vivía. La conversación que yo llevaba conmigo misma era dañina y mientras más poder le daba a esa voz interna, más deprimida y fatigada estaba. Junto con el estrés crónico de estar comiendo alimentos que me irritaban sin que yo lo entendiera de esa forma, y de estar lejos de mi familia y mi patria y muchos amigos, no es gran sorpresa que colapsé emocional y físicamente.

Para mí, una de las cosas que más que trae gozo es la naturaleza, y la belleza única de las flores
Para mí, una de las cosas que más que trae gozo es la naturaleza, y la belleza única de las flores

EL PODER DEL CAMBIO DE HABITOS

¿Por qué les cuento todo esto? Pues, porque al cambiar mi alimentación y al decidir que mi diálogo interno iba a cambiar, mi vida a cambiado. He decidido tener una actitud de gratitud, buscar lo hermoso en lo cotidiano. He decidido buscar cómo Dios quiere mostrarme un aspecto de él que nunca he visto antes porque nunca me he encontrado en la circunstancia en la que estoy en este preciso momento.

Cuando estoy cansada de corregir los mismos errores gramaticales de mis alumnos día tras día, le doy gracias a la vida que puedo tener un rol en la vida de estos chicos. Cuando desperté tres veces anoche y ahora estoy cansada, agradezco que, a diferencia de hace un año, no me costó volver a quedarme dormida. Cuando voy caminando por la calle de un barrio feo, enfoco mis ojos y mi mente en las delicada belleza de las rosas y orejas de oso creciendo en los jardines. Cuando las mariposas de ansiedad comienzan a revolotear en mi estómago al pensar en irme a vivir a Santiago en un mes más, recuerdo que es esto con lo que he soñado hace años y que nunca me ha faltado nada y esta aventura no será diferente en ese respecto.

El poder está en nuestras manos… o en nuestras mentes. Sí, es verdad, cuesta romper el antiguo y agotador hábito de quejarnos, pero tal como todo nuevo hábito, dentro de un par de semanas ya se ha vuelto natural. Busca las flores por el camino. Despierta tu nariz y disfruta de los olores que emanan de la panadería. Que ya sepas lo que el gluten le hace a tu tripa no significa que ya no puedes disfrutar de la fragancia de un pan recién salido del horno.

Como dijo Violeta Parra:

Gracias a la vida que me ha dado tanto…

los detalles me alegran el corazón
los detalles me alegran el corazón

DIARIO DE GRATITUD

Si encuentras muy difícil el cambiar el enfoque mental de lo negativo hacia lo positivo, tal vez el mantener un cuaderno de gratitud te ayude. Toma cinco minutos de tu día para enfocarte en la belleza de la vida.

Toma tu cuaderno y lápiz y escribe tres o cuatro cosas por las cuáles estás agradecida. Mientras más detallada sea la descripción, mejor.

Por ejemplo:

– Por el olor del pasto secándose al sol

– Por la exquisita alegría de recibir la buena noticia de ________

– Que Dios (o la vida o el universo o Krishna o quién sea) me haya llevado a encontrar un departamento dentro de mi presupuesto en el barrio en el que he soñado vivir hace años

– el color azul seco y caluroso del cielo de verano al medio día

Y si se te ocurren más de treso o cuatro puntos, anótalos también. Luego, medita (piensa, reflexiona) sobre estos puntos durante tres a cinco minutos, dándole gracias a la vida o a Dios por cada una de las bendiciones que han enumerado. Inténtalo con una sonrisa en la cara. Verás que tu estado emocional será más alegre, más liviana, más amorosa hacia ti y hacia los que te rodean. Como un bono adicional, una actitud positiva y de gratitud también bajará tus niveles de stress, lo que ayudará a controlar inflamación. Y si una buena actitud ayuda a bajar tus niveles de stress y controlar la inflamación, eso significa que te ayudará a sanar.

nada que decir... El milagro de la Luz
nada que decir… El milagro de la Luz

Antes, cuando dije que el decidir cambiar mi alimentación, mis hábitos de sueño y mi diálogo interno/actitud me cambió la vida, no estaba exagerando. Antes de cambiar a un estilo de vida paleo (alimentación, sueño, manejo de stress, movimiento) y hacer un cambio de actitud, había tenido depresión crónica leve durante 13 años; fatiga crónica durante unos 8 años; colon irritable hace también unos 8 años y eczema (dermatitis atópica) hace 4 años. Hice los cambio de a poco, pero finalmente ya estaba viviendo 100% paleo, estaba haciendo todo lo posible por dormir más y mejor, había adoptado una actitud de gratitud y había comenzado a participar en un box de CrossFit. Luego de algunos meses de haber efectuado todos esos cambios, la depresión, la fatiga crónica y la eczema habían desaparecido, y el colon irritable lo tenía bajo control. Claro, la depresión, la fatiga crónica y la eczema regresan cuando mis niveles de stress están muy altos y regreso a mi antiguo hábito de la negatividad.

Hay que encontrar equilibrio. Y hay que recordar que no todo depende de nuestra alimentación. Podemos estar comiendo una dieta inmaculadamente paleo 100% del tiempo, pero consistentemente dormimos 5 horas y miramos al mundo con lentes oscuros y deprimentes. La salud no es solamente la buena alimentación. Es un equilibrio de las cuatro áreas: alimentación, manejo de stress, sueño y movimiento.

Más adelante hablaré sobre la “higiene del sueño” y el movimiento.

Buena comida y buena salud para ti, querida y querido lector.

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