método sin champú. no poo method

Método Sin Champú

Aviso de utilidad pública

Éste va a ser un artículo medio largo, así que si no quieres pasarte como cinco minutos leyendo la “antehistoria”, salta hasta donde dice IMPORTANTE. No me ofenderé… mmmm, tal vez un poquito jajaja

El cuidado del planeta y la administración sabia de sus recursos finitos han sido importantes para mi familia desde siempre. Mis hermanos y yo nos criamos en el campo del sur de Chile y vimos cómo nuestros padres compostaban todos los restos vegetales de la cocina y la maleza de los jardines para hacer tierra para nutrir nuestras plantitas. Crecimos valorando un estilo de vida de “bajo consumo” (o sea, no compramos un montón de productos), re-usándolo todo para no producir tanta basura y al final, reciclando. (A todo esto, ésa es la orden correcta: reducir (el consumo), re-usar (lo que ya tenemos en vez de comprarme otro) y al final, cuando ya no podemos reducir ni re-usar más, ahí recién se recicla.) En la mayoría de los veranos de mi niñez, desde que tenía tres años de edad, pasamos varios días acampando en el Parque Nacional Conguillío. Fue allí, absorta en las charlas que daban los guarda parques del CONAF y paseando encantada por los senderos de Las Araucarias, Los Carpinteros y Sierra Nevada, creció en mí un amor profundo por mi tierra y por la flora y fauna que la habita.

En la U me metí en el mundo ecológico – cero bolsas de plástico, ya no más agua embotellada, trataba de comprar productos con el menor envoltorio y empaquetado posible, comencé un hábito que aún conservo de andar trayendo un set de servicio de bambú en mi cartera para no usar los tenedores y cuchillos desechables que te dan en los locales de comida rápida. Aunque creo que no es necesario decir que ya no considero la comida rápida como alimento. Pero igual no más ando con mi servicio de bambú adentro de la cartera, por si acaso. Dejé de usar pañuelos desechables y volví a la costumbre de nuestros abuelos de usar pañuelo de género (hecho con los restos de una sábana de franela que tuvimos que dar de alta). Por cierto, para los que le tienen alergia al polen y al polvo y todo eso, cambiar de pañuelos de papel a pañuelos de género puede que les ayude mucho – ya no van a estar sonándose la nariz con algo que se deshace en las manos y deja motitas de polvo de papel en las fosas nasales, irritando la alergia. También, cuando estás resfriado, el género no te daña tanto la piel como lo hace un pañuelo desechable. Y… y el gran “y”… sale muuuuucho más barato que estar comprando miles y miles de paquetes de árbol disecado.

Tangente. Lo siento. Les advierto que eso sucederá bastante en este blogcito. Ténganme paciencia.

Y bueno, desde mis años de la U, cuando comencé mi búsqueda de cómo poder reducir mi huella de carbono, inicié también mi investigación de champú “natural”. ¡Probé de todo! Algunos champú me dejaban el cabello más sucio de lo que estaba antes de lavarlo. Otros me lo resecaban (llegué a parecer un espantapájaros – gracias a Dios por mi compañera de trabajo hungara que, sin pelos en la lengua, me dijo que mi champú me estaba dejando paja en la cabeza en vez de cabello. Decidí cortarme el pelo como Victoria Beckham y cambiar de champú). Otros me lo dejaban como pegoteado. En fin, fue un trayecto bastante accidentado, hasta que finalmente me di por vencida.

Hace un par de años comencé a escuchar rumores y cuchicheos acerca del famoso “no poo method”… Esto de no usar champú, sino una solución ultra sencilla de bicarbonato con agua. Me dije a mí misma, “misma, no es posible que sea tan fácil”. Y la verdad es que no lo fue. Peeeeero, ahora encontré lo que funciona para mi pelo y que “juega bien” con la calidad de mi agua. Y sí, si vas a emplear el método sin champú (uy, me rechinan los dientes escribiéndolo así… Prefiero mil veces “shampoo”, pero es demasiado gringo, y como yo siempre estoy dándole con “seamos orgullosos de ser latinos – dejemos de contaminarnos con los vecinos del norte”… me resignaré a escribirlo bien castellanizado: CHAMPÚ, miércale.)

Me emocioné al pensar en poder lavarme el pelo con nada más que bicarbonato (que puedo comprar por el kilo en El Huerto en Temuco), agua y vinagre de manzana (que se lo compro al caballero que lo elabora, en La Feria Pinto de Temuco). Los 500ml de solución de bicarbonato me duran más o menos tres semanas, considerando que sólo me lavo el pelo cada tres o cuatro días y que me voy turnando entre el bicarbonato y champú de DelAlba. Esos 500ml me cuestan algo así como 100 pesos. O sea, 20 centavos USD. ¡Nada! Además de gastar súper poca plata, voy echándole menos químicos a las aguas servidas (que acaban en nuestros ríos y mares y finalmente en productos marinos que nosotros consumimos), menos parabenos (que desequilibran las hormonas del cuerpo) y menos fragancias (que también afectan nuestras hormonas y pueden causar irritaciones a la piel entre otras cosas) a mi cuerpo. Por cada seis meses que me lavo el pelo con bicarbonato, es una botella menos que se va a la pila del reciclaje y menos de mi plata que queda en manos de multinacionales. Más adelante quiero escribir un artículo a cerca del poder de las “urnas económicas” y cómo votamos al decidir en qué gastar nuestro dinero, pero por ahora, quiero dejarles con este pensamiento: Al elegir elaborar nuestros propios productos de aseo personal, o al comprar productos como los de AlbaDerm, que son libres de ingredientes tóxicos, son productos de la zona y no los prueban en animales, le decimos al Sistema que valoramos productos que no son dañinos ni para nosotros ni para nuestro planeta – nuestro único hogar en esta vida. Nuestra billetera tiene poder. Usemos ese poder para el bien.

Acerca del enjuague de vinagre de manzana: No te preocupes, NO QUEDARÁS CON OLOR A VINAGRE. Al secarse el cabello, desaparece el olor. Para mí, desaparece antes de secarse. Se emplea el enjuague para equilibrar el pH que se desbalanceó con el bicarbonato. (Al parecer, “desbalancear” no es una palabra.) También sirve para humectar el cabello, pero como yo tengo cabello bastante delicado, fino y quebradizo, también uso un acondicionador o bálsamo de DelAlba. Hecho en Curacaví, sin sal, sin químicos, sin parabenos, sin crueldad… todo bien.

También en muchos de los blog que leí acerca del No Poo method, leí que el cabello que se lava de esta forma, por no estar lleno de químicos y siliconas y cosas, tiende a “hacer lo que quieres que haga”. Osea, si quieres rizar tu cabello, quedará rizado. Si quieres alisarlo, quedará liso. Yo por lo general ni me encrespo ni me aliso el cabello, así que no podría decirte, pero sí le hago un montón de trenzas y cosas lindas, todas muy Pinterest, y “coopera” muy bien conmigo. Ahí me tendrás que decir si tu cabello te obedece mejor usando este método o no.

IMPORTANTE

Primero que todo, te tengo que decir que, como en toda receta casera, se requiere algo de experimentación encontrar lo que funciona para tí, así que… paciencia, señoras y señores. Te daré algunos de mis tips además de las recetas y los pasos a seguir, que me ayudaron a encontrar algo que funciona para mi. Tal vez te ayude a ti también.

También, toma tiempo esto de hacer la transición de champú químico a “champú no champú”. Algunas personas no experimentan ningún tiempo de transición y otros demoran un mes o más. Justo está empezando el verano para nosotros los del hemisferio sur, así que las vacaciones podrían ser el momento perfecto para hacer el experimento. Para algunos, su cabello queda bien grasoso. ¡Aguanta! Chicas, usen un pañuelo chic sobre el cabello para “pasar más piola”, como decimos en Chile. Chicos, el jockey fiel volverá a ser su amigo. Y si son afortunados, como lo fui yo, no tendrán problemas con pelo ultragraso por un mes.

También, para muchos de nosotros, el punto de emplear este método es ya no tener que lavarnos el cabello con tanta frecuencia. Yo me lavo el cabello cada tres o cuatro días, dependiendo de cuánto haya estado jugando con el cabello. Así que tendrás que aguantarte el pelo sucio un día más de lo acostumbrado entre lavados para poder lograr tu meta. Pero ¡vale la pena! Ya no demoro tanto en las mañanas preparándome para el trabajo – ¡puedo ver medio episodio de Anatomía de Grey en Netflix antes de salir! No hay dónde perderse.

método sin champú. no poo method
En vez de agua en la solución de bicarbonato, puedes usar agüita de manzanilla u otras hierbas.

UTENSILIOS

Taza de medir de vidrio de 500ml

Cucharitas de medir

Recipiente de plástico “apretable” para la solución de bicarbonato, con una tapa con punta y orificio, como esas botellas de kétchup o mostaza que usan en los restaurantes

Botella con tapa spray para el enjuague de vinagre de manzana, preferiblemente de esos con el spray de gatillo, como los que venden en las tiendas de jardinería

RECETA DE SOLUCIÓN DE BICARBONATO

500ml agua tibia/caliente

4 cucharadas de bicarbonato

PASOS PARA HACER LA SOLUCIÓN DE BICARBONATO

Llena con agua el recipiente de plástico que vas a usar para aplicarte la solución al pelo (así usarás la cantidad exacta de agua. TOC? Tal vez. Pero así te ahorras el juego de adivinanza de cuánta solución va a caber en la botella)

Vierte el agua en un sartén y caliéntala a fuego lento (o viértela en la taza de medir de vidrio y caliéntala en el microondas. Como quieras. El resultado es el mismo.)

Vierte el agua en la taza de medir

Agrega al agua dos cucharadas de bicarbonato por cada 250ml de agua (4 si vas a usar 500ml, 6 para 750ml, etc.) y revuelve hasta que se disuelva completamente el bicarbonato y el agua quede transparente. El bicarbonato se disuelve más rápido si el agua está caliente más que tibia, así que tal vez tengas que volver a calentar el agua.

Llena el recipiente de plástico “apretable” con la solución

RECETA DE ENJUAGUE DE VINAGRE DE MANZANA

500ml agua fría

2 cucharadas de vinagre de manzana

PASOS PARA HACER ENJUAGE DE VINAGRE DE MANZANA

Llena con agua fría el recipiente de plástico que vas a usar para aplicarte la solución al pelo (así usarás la cantidad exacta de agua. TOC? Tal vez. Pero así te ahorras el juego de adivinar cuánta solución va a caber en la botella)

Vierte el agua en la misma taza de medir que antes

Agrega al agua fría una cucharada de vinagre de manzana por cada 250ml (2 cucharadas para 500ml de agua, bla bla bla)

Revuelve y vuelve a verter el agua al recipiente spray

INSTRUCCIONES PARA LAVARTE EL CABELLO

Y ahora… la parte que estabas esperando con tantas ansias. Gracias por tu paciencia.

Yo me lavo el cabello en el lavaplatos de la cocina. Así no me paso cinco minutos de pie en la ducha con el agua cerrada para no desperdiciar, muerta de frío, refregándome la cabeza. …¿Demasiada información?

IMPORTANTE Comienza con el CABELLO SECO.

Agáchate sobre el lavaplatos, agarra tu botella con la tapita de punta y échale hartos chorros a tu cuero cabelludo, NO AL RESTO DEL CABELLO, hasta que el cabello que esté más cerca de tu piel esté bien mojado.

Ahora, comienza a masajearte el cuero cabelludo y la parte de tu cabello que esté grasoso. Tómate tu tiempo – unos tres minutos o más sería bueno. Pon tu canción favorita y masajea masajea masajea hasta que termine la canción. Frota bien frotado tu pelo cerca de tu cuero cabelludo, aunque se te enrede. La cuestión es que quede limpio. Les juro que ni necesito hacer flexiones de brazos para mantener mis músculos lindos y formaditos porque con lavarme el pelo así, trabajo mis brazos un montón.

Enjuaga con agua tibia/caliente

Una vez más, echa varios chorros de la solución a tu cuero cabelludo y masajea un par de minutos.

Dependiendo de tu pelo y de tu agua, tal vez no sea necesario lavarte el pelo una segunda vez, pero como yo tengo el pelo graso, debo hacerlo dos veces.

Enjuaga

Rocía tu cabello con bastante solución de vinagre de manzana, tanto tu cuero cabelludo como el resto de tu cabello. Enjuaga inmediatamente. (algunos foros dicen que debes rociar sólo tu cuero cabelludo, otros sólo las puntas… Yo rocío ambos)

Si quieres, échale acondicionador (cuánto menos tóxico, mejor) a tu cabello

TIP: Mucha gente se da por vencida porque no logran que su pelo quede limpio PERO te contaré un secretito: la clave está en que, al echarte la solución de bicarbonato, tu pelo quede resbaladizo. Lo leí por ahí entre las decenas de comentarios y foros que leí para encontrar cómo es que se hace esta cosa, y hubo varios que dijeron que sabes que has encontrado el equilibrio perfecto para TU pelo y TU agua cuando sientes que el líquido resbala en tu pelo. Estás buscando una sensación resbaladiza, no viscosa. Hay una diferente.

Como mi cabello es bien delicado, no puedo lavármelo exclusivamente con bicarbonato. Me da pena, pero lo he tenido que aceptar. Todo depende del tipo de pelo y la calidad de agua que tengas. (Mi cuñada se ha estado lavando el pelo con bicarbonato hace tres años y ni ha tenido ningún problema.) Así que me voy turnando: un lavado es con bicarbonato y el próximo es con champú de AlbaDerm, y en cada lavado, también uso acondicionador. Trato de acordarme de echarle un poquiiiito de aceite de coco a mi cabello luego de cada lavado, pero por lo general se me olvida. Oops. El aceite de coco crudo es el humectante ideal para el cabello y la piel pues es el más similar a la grasa que produce la piel humana.

También he leído sobre un montón de enjuagues de hierbas, pero no los he probado, aparte del de manzanilla. A medida que vaya usando otros , te contaré de cuáles me gustaron y cuáles no.

Suerte! Y si no te resulta, no te sientas mal. Siempre hay otras alternativas.

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